Inauguro este blog con buenas noticias. Como ya casi todo el mundo sabe, empiezo una nueva aventura laboral. Esta vez en Nokia, en el grupo de la plataforma Maemo (plataforma de software libre basada en GNOME y pensada para internet tablets). Todavia no se en qué voy a trabajar exactamente: será linux y será muy afin a GNOME. En cualquier caso sera un trabajo remunerado en el mundo del software libre. Digamos que la letra pequeña está… en que me mudo a Helsinki, Finlandia. Aunque como soy bastante viajero, no es precisamente un problema (al menos de momento, veremos que pasa con el invierno).

Hoy fue mi viaje definitivo a Helsinki. Como no voy a hacer mudanza, me traje dos maletas llenas hasta arriba de ropa y el portatil. Estaré de hotel unos dias hasta encontrar piso. Ya tengo uno en perspectiva que estaría genial (espero que todo salga bien).

El viaje (que era el motivo principal de esta entrada) salió perfecto: Facture las maletas sin problema de sobrepeso, avion Asturias-Madrid en horario perfecto. En Madrid espera breve y embarque a Helsinki. 4 horas de avion, con refrescos y comida (como tiene que ser!), dando cabezadas y leyendo un poco. En el aeropuerto de Helsinki aparecieron las 2 maletas que tenian que aparecer y ya me esperaba un taxi (contratado por los encargados de realojamientos de Nokia) que me dejó en la puerta del hotel (desde donde escribo).

Cuando llegué el dia estaba despejado y hacia sol. Anochecio pronto (a las 7, teniendo en cuenta que aqui hay una hora mas), y cuando salí a dar un paseo me alegre mucho de llevar bufanda y guantes. Estaba mas o menos como un dia de invierno en Oviedo.

A ver que me depara mi aventura finlandesa. Los ultimos dias en Oviedo fueron un tanto estresantes y me falto tiempo para ver a todos los amigos que debia. Seguro que no les parece mal. Y si no, ¡tendran que venir por aqui a tomarse la cerveza que les debo!.